La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, anunció ambiciosos planes para los Juegos Olímpicos de Verano de 2028, denominándolos "Juegos sin coches". En una conferencia de prensa celebrada en París al término de los Juegos, Bass, acompañada por Casey Wasserman, presidente del comité organizador de Los Ángeles 2028, describió su visión y los preparativos para albergar el evento dentro de cuatro años.
Abordar los problemas de tráfico
Una de las principales preocupaciones abordadas fue el infame tráfico de Los Ángeles. La alcaldesa Bass destacó los esfuerzos para ampliar el sistema de transporte público de la ciudad, con el objetivo de convertir el transporte público en el principal medio de transporte para acceder a las sedes olímpicas. "Ya estamos trabajando para crear empleos ampliando nuestro sistema de transporte público para que podamos tener unos Juegos sin coches", declaró. Además, destacó la histórica dependencia de la ciudad del coche, subrayando la importancia de transformar Los Ángeles en una ciudad más verde.
Para facilitar esta transformación, el plan incluye el despliegue de 3,000 autobuses prestados de otras ciudades estadounidenses y el fomento del teletrabajo entre empresas y empleados durante los Juegos. Esta estrategia evoca las medidas adoptadas durante los Juegos Olímpicos de 1984, bajo la dirección del entonces alcalde Tom Bradley, quien logró mitigar la congestión vehicular escalonando el horario laboral. Sin embargo, Bass pretende ir un paso más allá en 2028, permitiendo que los trabajadores no esenciales trabajen a distancia.
Estas iniciativas podrían ser interesantes para las ciudades de Oriente Medio que albergarán grandes eventos. Por ejemplo, el próximo Mundial de Fútbol de 2034 en Arabia Saudí.
Contexto histórico y avances tecnológicos
Al recordar los Juegos de 1984, Bass recordó la ansiedad generalizada ante un posible caos vial, que resultó ser infundada. Señaló que los avances tecnológicos actuales, incluyendo las posibilidades de teletrabajo adquiridas durante la pandemia de COVID-19, ofrecen nuevas oportunidades para gestionar la logística urbana durante los Juegos. "En 1984, no teníamos la tecnología que tenemos hoy. Con la COVID-XNUMX, aprendimos que se puede teletrabajar", señaló.
Los Ángeles es conocido por sus anchas autopistas y sus terribles atascos. La visión de unos Juegos sin coches es ambiciosa, pero emocionante.
Comparaciones con otras ciudades anfitrionas
Al comparar Los Ángeles con otras ciudades anfitrionas recientes, como París, Londres y Tokio, Bass reconoció la relativamente modesta infraestructura de transporte público de la ciudad. Mientras que París ha sido elogiada por sus accesibles redes de metro, tren, tranvía y autobús que conectan prácticamente todas las sedes, Los Ángeles depende de autobuses y trenes ligeros, complementados con tan solo dos líneas de metro. Este contexto subraya la magnitud de las tareas que le esperan a la ciudad anfitriona.
Compromiso de las empresas de Los Ángeles
A pesar de los planes presentados, Bass admitió que aún no se ha logrado el compromiso de las empresas de Los Ángeles para permitir el trabajo remoto durante los Juegos. Se mantiene optimista, basándose en el éxito de eventos anteriores y la facilidad tecnológica en los entornos laborales modernos. "Creo, francamente, que esta vez no será difícil", declaró Bass, expresando su confianza en colaborar con los principales empleadores de la ciudad para apoyar esta iniciativa.
Unidad en medio del clima político
El presidente Wasserman también abordó el panorama político en Estados Unidos de cara a las elecciones presidenciales de 2024. Destacó el apoyo bipartidista a la candidatura olímpica de Los Ángeles, que ha recibido el respaldo de tres presidentes diferentes desde 2017, comenzando con la administración de Barack Obama. "Se trata del rojo, blanco y azul", comentó Wasserman, enfatizando el potencial unificador de los Juegos, que trasciende las divisiones políticas.
Los Juegos Olímpicos de 2028 marcan la tercera vez que Los Ángeles será sede de los Juegos, después de los eventos anteriores en 1932 y 1984. Con sólidos planes en marcha y desafíos importantes que abordar, la ciudad está preparada para ofrecer una experiencia olímpica única y sostenible.











